Colitis ulcerosa: tratamientos con acupuntura y fitoterapia china (parte 2/2)

20 de enero de 2026
Prof. Liu Zheng

Continuando la primera parte de esta miniserie de artículos dedicada a la colitis ulcerosa, en este segundo texto nos centramos en cómo se aborda esta enfermedad desde las herramientas terapéuticas propias de la Medicina Tradicional China, en especial la acupuntura y la fitoterapia china. Tras comprender la visión global e integrativa de la colitis, es el momento de profundizar en el tratamiento práctico, siempre como complemento al seguimiento médico convencional y adaptado siempre a la fase de la enfermedad y al patrón individual del paciente.

El objetivo no es sustituir el tratamiento médico convencional, sino complementarlo, ayudando a regular la inflamación, mejorar la función intestinal y reducir la frecuencia de los brotes.

Acupuntura: regulación del eje intestino-cerebro

La acupuntura constituye uno de los pilares fundamentales en el tratamiento de la colitis ulcerosa desde la Medicina Tradicional China, actúa como una herramienta de regulación sistémica del organismo. En el contexto de la colitis ulcerosa, se utiliza para reducir la inflamación intestinal, aliviar el dolor abdominal, mejorar la motilidad y modular la respuesta al estrés. Desde un punto de vista fisiológico, la acupuntura influye sobre el sistema nervioso autónomo y el eje intestino-cerebro, aspectos clave en las enfermedades inflamatorias intestinales.

En fases agudas, el tratamiento suele ser más frecuente y se orienta a calmar la inflamación y controlar la urgencia intestinal. En periodos de remisión, la acupuntura se emplea de forma preventiva, fortaleciendo el sistema digestivo y ayudando al organismo a responder mejor ante los factores desencadenantes. La experiencia clínica muestra que la regularidad y la continuidad del tratamiento son esenciales para obtener resultados estables.

En la práctica clínica, durante los brotes activos, se prioriza la reducción de la inflamación, el control de la diarrea y el alivio del dolor abdominal. En fases de remisión, el enfoque se orienta a consolidar el terreno digestivo y prevenir recaídas.

Desde un punto de vista orientativo, algunos de los puntos más utilizados incluyen E25 (Tianshu) como punto local regulador del Intestino Grueso, E36 (Zusanli) para tonificar el Bazo y fortalecer la energía general, y B9 (Yinlingquan) para drenar Humedad.

En presencia de sangrado intestinal, hay que añadir el punto B1 (Yinbai) en modalidad de moxibustión.

Y cuando el estrés y la tensión emocional juegan un papel relevante, puntos como H3 (Taichong) y PC6 (Neiguan) ayudan a desbloquear el Qi de Hígado y calmar el sistema nervioso.

La frecuencia del tratamiento suele ser mayor en fases agudas, con una o dos sesiones semanales, y se va espaciando progresivamente en periodos de estabilidad clínica. La regularidad y la adaptación del protocolo son claves para obtener resultados duraderos.

Fitoterapia china: fórmulas según la diferenciación de síndromes

La fitoterapia china complementa de forma esencial el tratamiento con acupuntura. A diferencia de un enfoque estandarizado, se basa en la prescripción de fórmulas clásicas adaptadas al patrón energético de cada persona, ajustándose a la evolución clínica.

En cuadros de Humedad-Calor en el Intestino Grueso, frecuentes en brotes activos con diarrea, moco o sangre, se emplean fórmulas como Shao Yao Tang o Ge Gen Qin Lian Tang, orientadas a limpiar Calor, eliminar Humedad y proteger la mucosa intestinal.

Cuando predomina una deficiencia de Qi de Bazo con diarrea crónica, cansancio y digestiones débiles, se recurre a fórmulas tonificantes como Shen Ling Bai Zhu San, cuyo objetivo es reforzar la función digestiva y estabilizar el intestino.

En pacientes en los que el estrés emocional agrava claramente los síntomas, el patrón suele corresponder a un estancamiento de Qi de Hígado que invade el Bazo. En estos casos, fórmulas como Xiao Yao San ayudan a regular el Hígado, aliviar el dolor abdominal y mejorar la función intestinal.

Estas fórmulas se modifican con frecuencia a lo largo del tratamiento, añadiendo o retirando plantas según la respuesta clínica, la fase de la enfermedad y la tolerancia individual. Por este motivo, la fitoterapia china debe ser siempre prescrita y supervisada por un profesional cualificado, especialmente cuando se combina con tratamiento farmacológico.

El papel del autocuidado y la alimentación

El tratamiento con acupuntura y fitoterapia se refuerza con pautas de autocuidado y dietoterapia adaptadas a la Medicina China. Una alimentación basada en comidas templadas, cocinadas y fáciles de digerir ayuda a proteger el Bazo y reduce la carga inflamatoria sobre el intestino. Del mismo modo, aprender a gestionar el estrés, respetar los tiempos de descanso y evitar el sobreesfuerzo físico y mental forma parte esencial del proceso terapéutico.

La experiencia clínica demuestra que abordar la colitis ulcerosa desde la Medicina China implica una visión de medio y largo plazo. No se trata únicamente de controlar los síntomas, sino de fortalecer al organismo para que recupere su capacidad de autorregulación.

Integrada de forma adecuada con la medicina convencional, la acupuntura y la fitoterapia china pueden convertirse en aliadas valiosas para mejorar el bienestar, reducir la intensidad de los brotes y acompañar a la persona en un proceso de mayor equilibrio y calidad de vida.


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