Mirra e incienso: de los Reyes Magos a la Medicina Tradicional China
Autor: Prof. Liu Zheng
Según los relatos bíblicos, tres Reyes Magos llegaron desde Oriente guiados por una estrella para ofrecer regalos por el nacimiento del niño Jesús. Entre aquellas ofrendas se encontraban el oro, la mirra y el incienso.
Más allá de la imagen cargada de simbolismo, estos dos últimos regalos eran, en realidad, algunas de las sustancias más valiosas del mundo antiguo. Su importancia fue tal que dieron origen a la legendaria Ruta del Incienso, una red comercial que durante siglos conectó la península arábiga y el Cuerno de África con Egipto, Mesopotamia, Grecia y Roma. A través de desiertos y caravanas no solo viajaban aromas, sino conocimiento médico, conservación y cuidado del cuerpo.
Mirra e incienso: resinas medicinales
Tanto la mirra como el incienso son resinas que se obtienen de árboles que crecen en zonas áridas y semidesérticas. Estas condiciones extremas favorecen la concentración de compuestos bioactivos que explican su valor terapéutico.
En la Medicina Tradicional China, ambas forman parte de la materia médica y se utilizan dentro de la fitoterapia china por sus propiedades analgésicas y antiinflamatorias, especialmente en el tratamiento del dolor y la inflamación crónica.
La mirra
La mirra, conocida como Mo Yao, se caracteriza por su sabor amargo y su naturaleza neutra a ligeramente cálida. Actúa sobre los meridianos de Corazón, Hígado y Bazo, y su función principal es movilizar la sangre, romper la estasis sanguínea y aliviar el dolor. En términos clínicos, se utiliza cuando existe dolor fijo, punzante o persistente, típico de traumatismos, lesiones antiguas o procesos inflamatorios que no terminan de resolverse.
Tradicionalmente, la mirra está indicada en casos de dolor por traumatismos, dolor menstrual, masas, nódulos, inflamaciones crónicas y heridas que cicatrizan mal. Su vía de administración puede ser interna, en forma de decocción, o externa, mediante aplicaciones tópicas. A diferencia de otros usos más conocidos, en Medicina Tradicional China la mirra no se quema para tratar, ya que su acción es profunda y estructural, orientada a los tejidos y a la circulación sanguínea.
El incienso
El incienso, llamado Rǔ Xiāng en chino, también es una resina de árbol y comparte con la mirra su origen y parte de su acción terapéutica. Tiene un sabor ligeramente picante y amargo y una naturaleza cálida. Actúa sobre los meridianos de Corazón, Hígado y Bazo, y su función principal es movilizar el Qi, reducir la inflamación y favorecer la regeneración de los tejidos.
En la práctica clínica, el incienso se emplea especialmente en dolores articulares, artritis, lesiones musculares y heridas que tardan en cicatrizar. Puede utilizarse en decocciones, en forma de polvo o como ungüentos externos, siendo esta última una de sus aplicaciones más habituales. Su capacidad para activar la circulación y apoyar la reparación tisular lo convierte en un recurso valioso en procesos de recuperación y rehabilitación.
Unos auténticos tesoros medicinales
Una de las claves del uso de la mirra y el incienso en Medicina Tradicional China es su acción complementaria. Mientras la mirra actúa principalmente sobre la sangre, el incienso lo hace sobre el Qi. Juntas, abordan el dolor desde su raíz, mejorando la microcirculación periférica, la oxigenación y la regeneración tisular. Desde una perspectiva moderna, este efecto combinado ayuda a reducir la inflamación y el dolor en músculos y articulaciones de forma más profunda y sostenida.
Lejos de ser simples aromas o elementos simbólicos, la mirra y el incienso fueron durante siglos auténticos tesoros medicinales. Hoy, redescubrir su uso en la Medicina Tradicional China nos permite comprender cómo tradición, naturaleza y salud siguen estando profundamente conectadas.




