Colitis ulcerosa: visión desde la Medicina China Integrativa (parte 1/2)

15 de enero de 2026
Prof. Liu Zheng

La colitis ulcerosa es una enfermedad inflamatoria intestinal crónica que afecta principalmente al colon y al recto. Desde la medicina occidental se describe como una patología de base inmunológica, con inflamación persistente de la mucosa intestinal, evolución en brotes y un impacto considerable en la calidad de vida. Sin embargo, quienes conviven con esta enfermedad saben que sus efectos no se limitan al intestino: el cansancio, la dificultad para gestionar el estrés, los cambios emocionales y la sensación de fragilidad corporal forman parte del cuadro.

La Medicina Tradicional China (MTC) propone un enfoque complementario que amplía la comprensión de la colitis ulcerosa. No se centra exclusivamente en la lesión intestinal, sino en el equilibrio global del organismo y en las condiciones que han permitido que la inflamación se mantenga en el tiempo. Desde esta perspectiva, el intestino no se enferma de forma aislada, sino como parte de un sistema interconectado.

Human internal organ small and large intestine illustration

Cómo entiende la Medicina China la colitis ulcerosa

En los textos clásicos de la MTC no existe un término exacto equivalente a “colitis ulcerosa”, pero sus manifestaciones clínicas encajan dentro de síndromes como la diarrea crónica, flatulencias o el dolor e hinchazón abdominal persistente. La clave no está en el nombre de la enfermedad, sino en la identificación del patrón de desequilibrio subyacente.

En la práctica clínica, la colitis ulcerosa suele relacionarse con una alteración del eje Bazo–Intestino Grueso. El Bazo, según la MTC, es el órgano encargado de asimilar y transformar los alimentos en energía nutricia (Rong Qí). Cuando su función se debilita, la digestión se vuelve ineficiente, se acumula «Humedad» y el intestino pierde su capacidad de regulación.

Uno de los patrones más frecuentes en fases activas es la Humedad-Calor en el Intestino Grueso. Este desequilibrio se manifiesta con diarrea urgente, heces con moco o sangre, sensación de ardor, olor fuerte y empeoramiento con alimentos grasos o picantes. En cuadros más prolongados, la inflamación repetida acaba dañando el Qi del Bazo, dando lugar a una deficiencia crónica, con heces blandas persistentes, fatiga, digestiones pesadas y mayor tendencia a recaídas.

El Hígado también desempeña un papel fundamental. En Medicina China, además de órgano metabólico, el Hígado regula el libre flujo del Qi y está estrechamente vinculado a la gestión emocional. El estrés mantenido, la tensión emocional o la frustración pueden provocar estancamiento de Qi de Hígado, lo que a su vez interfiere con la función digestiva y agrava los síntomas intestinales. Este mecanismo explica por qué muchas personas con colitis experimentan empeoramiento en periodos de estrés.

Un diagnóstico que va más allá de los síntomas

El abordaje desde la MTC parte de un diagnóstico individualizado. A través de una entrevista detallada, la observación de la lengua, la toma del pulso y el análisis de la evolución de los síntomas, se determina el patrón predominante en cada persona. Dos pacientes con el mismo diagnóstico médico pueden presentar desequilibrios energéticos distintos y, por tanto, requerir estrategias terapéuticas diferentes.

Este enfoque no contradice la medicina occidental, sino que la complementa. Desde el punto de vista clínico, el diagnóstico occidental es fundamental para confirmar la enfermedad y descartar otras patologías con síntomas similares. Habitualmente se basa en una combinación de historia clínica detallada, analíticas de sangre para valorar inflamación y anemia, determinación de calprotectina fecal como marcador de inflamación intestinal y, de forma clave, la colonoscopia con toma de biopsias, considerada la prueba de referencia.

Estas exploraciones permiten evaluar la extensión y la actividad de la enfermedad, así como establecer un seguimiento objetivo a lo largo del tiempo. Mientras la medicina occidental define el grado de inflamación y orienta el tratamiento farmacológico, la Medicina China aporta una comprensión funcional y dinámica del proceso.

Entender la colitis ulcerosa desde esta visión global permite plantear un tratamiento más profundo, no solo orientado a controlar los brotes, sino a mejorar el terreno digestivo, la resiliencia del organismo y la calidad de vida a largo plazo.

Si este enfoque integrativo te ha resultado útil, te invitamos a seguir nuestra página web y a formar parte de la Comunidad #NoEnfermar, un espacio dedicado a la salud consciente, la prevención y la medicina integrativa. En la segunda parte de este artículo profundizaremos en cómo abordamos la colitis ulcerosa a través de la acupuntura y la fitoterapia china, explicando de forma clara y práctica cómo se estructura el tratamiento y cuál es su papel como complemento al abordaje médico convencional.


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